Cómo hacer el pino con Dylan Werner para Liforme

5 min leer
How to Handstand with Dylan Werner for Liforme
Posturas de yoga

Dylan Werner, experto en la postura de la mano, comparte generosamente sus conocimientos sobre la Adho Mukha Vrksasana, incluyendo consejos prácticos tanto para principiantes como para practicantes avanzados de yoga.

Por Dylan Werner un reconocido profesor de yoga y autor internacional. Dylan es un maestro de las posturas invertidas y los equilibrios sobre los brazos, y se le considera uno de los líderes mundiales en el entrenamiento de fuerza en el yoga y el movimiento corporal weight.
Actualizado el: 28th August 2026 Publicado el: 20th September 2024

En este artículo

En este artículo Ir a

    Las verticales son mucho más que un simple truco molón para una fiesta: son un viaje hacia la fuerza, el equilibrio y la concentración mental en el que cualquiera puede embarcarse. Tanto si acabas de empezar como si quieres llevar tu práctica al siguiente nivel, esta guía te dará los consejos, los ejercicios y el ánimo que necesitas para progresar de forma constante.

    Las verticales no consisten solo en estar boca abajo; se trata de la alegría de aprender, la emoción de superar retos y la satisfacción de ver cómo tu esfuerzo da sus frutos. Vamos a sumergirnos y explorar juntos el mundo de las verticales.

    Beneficios físicos de las verticales 

    Mayor fuerza en la parte superior del cuerpo: trabaja los músculos de los hombros, los brazos y la parte superior de la espalda.
    Estabilización del tronco: activa los músculos profundos del tronco, mejorando la estabilidad y el equilibrio.
    Mejor equilibrio y coordinación: requiere y mejora la conciencia y el control general del cuerpo.
    Mayor fuerza y flexibilidad en las muñecas: fortalece las muñecas y mejora su amplitud de movimiento.
    Mejora de la circulación: la inversión aumenta el flujo sanguíneo hacia el cerebro y la parte superior del cuerpo.
    Descompresión de la columna vertebral: ejerce una tracción suave sobre la columna, lo que puede aliviar la presión.

    Beneficios mentales de las verticales

    Mayor concentración y atención: Requiere claridad mental y presencia para mantener el equilibrio.
    Mayor confianza: Dominar una postura tan exigente como la parada de manos puede aumentar la autoestima.
    Alivio del estrés: Las inversiones pueden tener un efecto calmante sobre el sistema nervioso, reduciendo el estrés.
    Mayor conciencia corporal: Aumenta la propiocepción, o la conciencia de la posición del cuerpo en el espacio.
    Mindfulness y meditación: Requiere estar totalmente presente, lo que puede contribuir a la práctica del mindfulness.
    Mayor perseverancia: Practicar regularmente el pino requiere un esfuerzo y una determinación constantes, lo que ayuda a desarrollar la resiliencia y la voluntad de seguir intentándolo a pesar de los retos.
    Mayor paciencia: El proceso de aprender y perfeccionar el pino es gradual, lo que fomenta la paciencia, ya que el progreso suele ser lento y poco a poco.

    ¿Por qué hacer el pino?

    La razón número uno para hacer el pino es sencilla: ¡es divertido! El pino aporta una sensación de alegría y diversión que a menudo echamos de menos en nuestra rutina diaria. Cuando inviertes tu cuerpo y te mantienes en equilibrio sobre las manos, es como conectar con tu niño interior, redescubriendo la emoción de hacer algo que resulta a la vez aventurero y gratificante.
    El reto de mantener el equilibrio boca abajo es atractivo y emocionante, lo que hace que cada sesión de práctica se sienta como una pequeña aventura. Además, la sensación de logro cuando por fin consigues hacer la parada de manos es increíblemente satisfactoria, lo que refuerza la diversión y te da ganas de volver a hacerlo una y otra vez.

    Por dónde empezar

    1. Posturas de preparación y acondicionamiento

    Calentamiento y fortalecimiento de las muñecas: Dada la presión que las verticales ejercen sobre las muñecas, es fundamental calentarlas a fondo. Haz estiramientos de muñecas en varias direcciones (flexión, extensión y lateral) y fortalécelas con ejercicios como flexiones de muñecas o flexiones con las yemas de los dedos.
    Movilidad y flexibilidad: La movilidad y la flexibilidad generales son esenciales para las verticales. Céntrate en los estiramientos de isquiotibiales, de los flexores de la cadera y en la movilidad de la columna para asegurarte de que tu cuerpo pueda moverse libremente hasta la posición correcta.

    Postura del perro boca abajo: Empieza con la postura del perro boca abajo para calentar y alargar la columna vertebral mientras abres suavemente los hombros. Esta postura también activa los músculos necesarios para las verticales.
    Apertura y fortalecimiento de los hombros: Haz estiramientos como la flexión de hombros en el suelo o con una correa para aumentar la amplitud de movimiento. Incorpora ejercicios de fuerza como los toques de hombros en plancha, las flexiones en pica y los paseos por la pared para desarrollar la fuerza en los hombros necesaria para sostener tu cuerpo weight.

    2. Ejercicios iniciales

    Impulsos contra la pared: Empieza por aprender a impulsarte contra la pared. Comienza con impulsos con una sola pierna para ganar control y, a medida que te sientas más cómodo, pasa a las entradas con salto en posición de pica.

    Mantener la postura contra la pared: Practica mantener la parada de manos con el pecho mirando hacia la pared, en lugar de con la espalda. Esta posición favorece una mejor alineación y la activación del tronco, lo que facilita la transición posterior a las paradas de manos sin apoyo. Practicar de espaldas a la pared suele provocar que arquees demasiado la espalda y que dependas en exceso de la pared para mantener el equilibrio, lo que puede ralentizar tu progreso.

    Ejercicios de alineación en el suelo: Haz ejercicios que mejoren tu alineación en la parada de manos, como tumbarte y practicar la postura del «cuerpo hueco» o variaciones de la plancha. Estos ejercicios te ayudan a ganar fuerza y a reforzar la postura correcta en la parada de manos.
    Mantenimientos cronometrados: Céntrate en mantener la parada de manos contra la pared durante periodos cada vez más largos para desarrollar resistencia. Empieza con mantenimientos cortos y ve aumentando el tiempo poco a poco a medida que crezca tu fuerza y confianza.

    3. Cómo usar la pared de forma eficaz

    Progresión gradual: No te precipites a alejarte de la pared. Usar la pared como apoyo es una herramienta muy útil para desarrollar fuerza, alineación y confianza. Sin embargo, cuanto antes empieces a practicar sin la pared, más rápido mejorarán tu equilibrio y tus paradas de manos sin apoyo.

    Practica sin la pared: En cuanto te sientas preparado, empieza a intentar hacer el pino sin la pared. Empieza con paradas cortas, aunque solo sean de unos segundos. Esta práctica te ayudará a aprender a controlar tu equilibrio sin depender de un apoyo externo.
    Ayudantes y entrenadores: Siempre que puedas, practica con un ayudante o un entrenador especializado en el pino. Te pueden ofrecer orientación, apoyo y comentarios, lo que acelerará tu progreso y te ayudará a evitar malos hábitos.

    Consejos para principiantes que quieren aprender a hacer el pino

    1. La constancia es clave: El factor más importante para aprender a hacer el pino es la constancia. Intenta hacer sesiones de entrenamiento diarias más cortas, en lugar de unas pocas sesiones largas espaciadas en el tiempo. Practicar con regularidad ayuda a desarrollar la memoria muscular y permite que tu cuerpo se adapte a las exigencias del pino.
    2. Practica dentro de tus límites: Es fundamental que escuches a tu cuerpo y practiques dentro de tus capacidades actuales. Esforzarte en exceso puede provocar lesiones o frustración. Avanza poco a poco y celebra los pequeños logros por el camino.
    3. Graba y revisa tu entrenamiento: Grábate en vídeo durante cada sesión de entrenamiento. Revisar tus vídeos te ayuda a identificar aspectos que mejorar y a seguir tu progreso con el tiempo. Esta retroalimentación visual es muy valiosa para perfeccionar tu técnica.
    4. Entrena con amigos o con un entrenador: Entrenar con amigos o con un entrenador especializado en el pino puede proporcionarte apoyo, motivación y comentarios muy útiles. También pueden ayudarte a sujetarte, lo que facilita intentar nuevas habilidades y corregir cualquier error desde el principio de forma segura.
    5. Céntrate primero en ganar fuerza: Antes de meterte de lleno en los aspectos técnicos de las verticales, prioriza desarrollar la fuerza necesaria, sobre todo en los hombros, los brazos y el tronco. Es difícil concentrarte en la técnica si sientes que los brazos te van a fallar. La fuerza te dará la estabilidad y el control necesarios para trabajar en los detalles más sutiles.

    Consejos para los que ya dominan la parada de manos

    1. Céntrate en unas pocas habilidades clave: A medida que avanzas, es importante que centres tu atención. Elige unas cuantas habilidades o técnicas específicas en las que estés trabajando y comprométete a practicarlas a diario durante meses. La repetición es la clave para dominarlas.
    2. Domina una cosa cada vez: Resiste la tentación de saltar de una habilidad a otra. Domina cada habilidad por completo antes de pasar a la siguiente. Esto te garantiza una base sólida y, a la larga, hace que las habilidades más complejas sean más fáciles de aprender.
    3. Aumenta el tiempo que aguantas en las manos: A medida que vayas ganando destreza, intenta aumentar el tiempo que puedes mantener la parada de manos. Una vez que te sientas cómodo con una habilidad concreta, intenta mantenerla entre 1 y 2 minutos o más. Esto desarrolla la resistencia y mejora tu control.
    4. Avanza poco a poco con las verticales con un solo brazo: No te precipites con las verticales con un solo brazo. Cuando practiques, mantén las yemas de los dedos de la mano libre en el suelo hasta que puedas mantener el equilibrio con ellas hacia abajo sin ejercer presión. Este enfoque gradual te ayuda a desarrollar fuerza y equilibrio sin sobrecargar tu cuerpo.
    5. Busca un entrenador: para avanzar de verdad en tu práctica de la parada de manos, trabaja con un entrenador profesional. Un entrenador puede darte consejos personalizados, ayudarte a corregir cualquier error y guiarte en los aspectos más difíciles del entrenamiento de la parada de manos. Su experiencia puede acelerar tu progreso y ayudarte a alcanzar nuevas metas.

    ¡Por qué me encantan las verticales!

    Me encantan las verticales porque son increíblemente divertidas y aportan un toque de alegría y aventura a mi práctica. El reto de mantener el equilibrio boca abajo me mantiene motivado, mientras que el proceso de dominar diferentes técnicas ofrece un sinfín de oportunidades para crecer.

    Disfruto del proceso de centrarme en técnicas específicas, ganar fuerza y superar mis límites cada día. La constancia, la paciencia y la perseverancia que se necesitan hacen que las verticales no sean solo un ejercicio físico, sino también mental. La sensación de logro cuando domino una técnica, mantengo una vertical durante más tiempo o paso a un nuevo nivel es profundamente satisfactoria. Además, practicar con amigos añade un elemento de colaboración y apoyo a esta práctica en constante evolución.

    ¡Tú puedes!

    Empezar con las verticales o sentirte estancado en tu práctica puede ser un reto, pero recuerda que todos los que dominan las verticales empezaron exactamente donde estás tú ahora. A veces puede parecer que avanzas despacio, pero cada esfuerzo que haces te ayuda a ganar fuerza, equilibrio y confianza. Celebra las pequeñas victorias: cada impulso hacia arriba, cada segundo más que aguantas, cada mejora en la alineación. El

    crecimiento está en los detalles, y la constancia te dará resultados. Sé paciente contigo mismo, disfruta del camino y, lo más importante, haz que la diversión sea el centro de tu práctica. Cada paso adelante, por pequeño que sea, te acerca un poco más a tus objetivos. Sigue adelante: ¡tú puedes!

    Puedes venir a practicar conmigo en dylanwerneryoga.com
    Por Dylan Werner un reconocido profesor de yoga y autor internacional. Dylan es un maestro de las posturas invertidas y los equilibrios sobre los brazos, y se le considera uno de los líderes mundiales en el entrenamiento de fuerza en el yoga y el movimiento corporal weight.
    Posturas de yoga

    En este artículo

    En este artículo Ir a

      Artículos populares