Uno de los significados de la palabra «yoga» es «unión», y viene de la palabra sánscrita «yuj», que significa «yuntar». Cuando se yunta a los bueyes, tienen que trabajar juntos por un objetivo común. En el yoga actual, la unión se suele describir como un proceso de integración del cuerpo, la mente y el espíritu. Esta visión de la unión se centra en el trabajo que cada uno puede hacer para convertirse en una persona más sana, más feliz y más plena. La faceta interna de la unión es valiosa para cada persona, pero también para la sociedad en su conjunto, porque unas personas más sanas, más felices y más plenas crean una sociedad mejor.
La unión también tiene una perspectiva más abiertamente externa, en la que las personas se unen voluntariamente por el bien común. Lograr que nuestro mundo sea un lugar donde todos los seres vivos puedan ser felices, estar seguros y libres de sufrimiento depende de la unidad de las personas con conciencia (¡también conocidas como yoguis, practiquen o no asanas!).
Una corriente de división que hace hincapié en nuestras diferencias e identifica a algunas personas como inferiores o «diferentes» amenaza con romper la unión esencial de toda la humanidad. La explotación de la naturaleza con fines lucrativos y por comodidad amenaza con destruir la vida tal y como la conocemos en este planeta. Tenemos que esforzarnos mucho por lograr la unidad para contrarrestar estas amenazas destructivas. No va a ser fácil, pero la práctica del yoga puede ayudarnos a conseguirlo.

El efecto dominó
El yoga nos inspira a tomar mejores decisiones personales que mejoran nuestra propia salud mental y física. Pero ahí no acaba la historia. Una vez que nos sentimos bien por dentro, empezamos de forma natural a buscar formas de expandir la positividad que nos aportan nuestras prácticas. Eso significa que la gente no tiene por qué hacer yoga (aunque esperamos que lo haga) para experimentar sus beneficios. Cada persona que está sobre una esterilla en la sala de yoga durante la clase se encuentra en el centro de su propio círculo de influencia. Su compromiso con la unión se propaga en diez mil direcciones.
La unión significa ver a cada persona como un miembro de nuestra familia. Significa unirnos y mostrarnos solidarios cuando llega el momento de dar un paso al frente para el cambio social, medioambiental y, sobre todo, político. Significa volver a comprometerte una y otra vez en lugar de tirar la toalla por frustración. Encontrar la energía para este tipo de participación requiere una fuente profunda, de esas que una práctica constante de yoga ayuda a mantener.

El poder del yoga
Puede parecer absurdo sugerir que podemos luchar contra injusticias tan institucionalizadas como el racismo, el sexismo, el clasismo, el aislacionismo y el nacionalismo (¡todos los peores «ismos» aquí mismo!) desde los rincones apartados de nuestras esterillas de yoga, pero el alcance y la popularidad cada vez mayores del yoga son una de las fuerzas que están dando forma a la sociedad contemporánea, lo que significa que el yoga es parte de la solución.
Aunque los cambios personales que hacemos en nuestras interacciones, nuestras perspectivas y nuestros hábitos son importantes, la mejor forma de llegar a un mundo más justo y la única manera de frenar la destrucción del planeta es a través de la acción política. Necesitamos yoguis en las altas esferas. Necesitamos líderes de verdad que representen la voluntad real del pueblo. Para que se produzca una reforma generalizada, necesitamos una unión generalizada.
Todos hemos visto cómo la división se puede usar como estrategia para mantener el statu quo. Veamos cómo la unidad se puede usar como estrategia para el cambio.
