Mucha gente lleva años pensando en empezar a practicar yoga antes de atreverse a pisar una esterilla por primera vez. Hemos recopilado los siguientes consejos precisamente para esas personas, y también para quienes lo han probado una o dos veces pero no han seguido con ello.
Encuentra la práctica de yoga adecuada para ti
- Elige tu estilo de yoga
Una parte importante para empezar con éxito a practicar yoga es encontrar el estilo que realmente te guste, para que disfrutes haciéndolo y quieras seguir adelante. Si ya has probado el yoga antes y no te ha convencido, prueba con un estilo diferente. Piensa si prefieres algo de ritmo rápido y en el que sudes mucho, o más lento y más introspectivo, pero ten en cuenta que algunas personas que ya hacen ejercicio cardiovascular por otro lado prefieren dedicar su tiempo de yoga a movimientos más lentos. Echa un vistazo a nuestra Guía para principiantes sobre los tipos de yoga para hacerte una idea general.
- Elige una clase o un profesor
Al igual que al elegir un estilo de yoga, encontrar las clases y los profesores con los que conectes hace que seguir una rutina de yoga sea un placer. Prepárate para un poco de prueba y error, pero hay algunas estrategias para empezar. Primero, busca un lugar para practicar que te quede cerca de casa o del trabajo. La mayoría de los estudios de yoga tienen biografías de los profesores en sus páginas web, así que echa un vistazo. Si tienes amigos (compañeros de trabajo, vecinos, familiares) que practican yoga, pídeles recomendaciones. A la mayoría de los yoguis les encanta tener la oportunidad de hablar bien de sus profesores favoritos. Después, solo tienes que probar unas cuantas clases y ver cuál te gusta más.
- Aspectos a tener en cuenta si tienes alguna condición física o lesión
Si una clase de yoga tradicional no te va bien, hay otras formas de incorporar el yoga a tu vida. Las clases de yoga en silla son probablemente la opción adaptada más habitual. Si puedes optar por clases particulares, siempre conseguirás adaptaciones más personalizadas de esa manera. La meditación también es una rama del yoga.
Establecer una práctica regular de yoga
- Reserva tiempo para el yoga
Este es, sin duda, el consejo más importante para convertirte en un yogui habitual. Elige una hora o una clase y anótala en tu agenda al menos unos días a la semana. Sé realista a la hora de planificar, pero fanático a la hora de llevarlo a cabo. El tiempo para el yoga no es una sugerencia, es una obligación.
- Haz que el yoga forme parte de tu rutina diaria
Una vez que te pongas en marcha, te ayudará reservar un ratito para el yoga cada día. A la mayoría de la gente le parece que la mañana es el mejor momento para dedicar entre 10 y 15 minutos a movimientos suaves, meditación, gratitud o cualquier práctica que te ayude a centrarte al empezar el día.
- Fíjate objetivos e intenciones
No te compliques demasiado al principio. Basta con que te subas a la esterilla con regularidad, a la hora y en el lugar que hayas programado. No te preocupes por qué posturas puedes hacer o qué significa todo eso. Simplemente sigue acudiendo.
Equipamiento y ropa esenciales para el yoga
- Esterilla de yoga
Aquí no hay sorpresas: creemos que una buena esterilla de yoga es una herramienta imprescindible para yoguis de todos los niveles, y una esterilla de yoga Liforme te ayuda a empezar con el pie derecho (y con el izquierdo). Para los principiantes, la guía AlignForMe te ayuda a entender todas las instrucciones de alineación que recibes, y su increíble agarre garantiza que no resbalarás aunque sudes.
- Ropa cómoda
Seguro que ya tienes alguna prenda elástica que te vendrá bien para el yoga. Para la parte de arriba, es mejor una camiseta o una camiseta sin mangas más ajustada que una muy holgada que se te vaya a bajar cada vez que te inclines (piensa, por ejemplo, en la postura del perro boca abajo). Elige pantalones cortos, leggings o unos pantalones más holgados. Las capas son una buena idea cuando hace frío. Una vez que hayas asistido a unas cuantas clases, puede que descubras que tienes preferencias más específicas, y ese es un buen momento para ir de compras.
- Accesorios opcionales como bloques, correas y mantas
Si vas a practicar principalmente en casa, puede ser útil tener algunos accesorios. Las correas y las mantas se pueden improvisar fácilmente con cosas que tengas por casa, pero un buen bloque de yoga estable te resultará muy práctico. Si tienes pensado ir a clases en un estudio o gimnasio, allí te proporcionarán todos estos accesorios. Si tienes las rodillas sensibles, una almohadilla de yoga es un buen complemento.
Modificaciones y accesorios
- Utiliza adaptaciones que se ajusten a las necesidades de tu cuerpo
La primera lección de yoga, antes de Mountain o cualquier otra postura, es que esta es tu práctica para tu cuerpo en este momento. Eso significa hacer la versión de una postura que mejor te vaya ahora mismo, sin preocuparte por lo que esté haciendo nadie más en la esterilla de al lado. Para los principiantes, suele ser la versión más básica de la postura. Si te dicen que dobles las rodillas, hazlo sin dudar ni juzgarte. Ya habrá tiempo de estirar las piernas más adelante.
- Usa accesorios para apoyar tu práctica
Los accesorios están pensados para ayudarte a desarrollar mejores hábitos de alineación, con el fin de maximizar los beneficios del yoga y minimizar el riesgo de lesiones. Entre otros usos, los bloques elevan el nivel del suelo para que puedas alcanzarlo con la mano, las correas actúan como prolongadores de los brazos y las mantas elevan tus caderas por encima de las rodillas para que puedas alargar la columna y sentarte con total comodidad. Usa los accesorios siempre que te los ofrezcan o cuando te parezcan útiles.
Mantén la motivación y concéntrate en tu camino hacia una vida más saludable
- La importancia de la constancia
Los numerosos y maravillosos beneficios del yoga para tu salud física y mental se consiguen mediante una práctica constante a lo largo del tiempo. Acudir a tu esterilla con regularidad es lo más importante a la hora de empezar a practicar yoga. No hace falta que se te dé bien nada para empezar a hacer yoga, solo tienes que estar presente.
- Fíjate objetivos alcanzables
En cuanto a los objetivos, no te centres en ninguna postura en concreto, sino en practicar de forma constante. No puedes controlar cuándo serás capaz de hacer un equilibrio o una inversión en particular, pero sí puedes controlar la frecuencia con la que te subes a la esterilla.
- Buscar el apoyo de una comunidad de yoga
Si vas a las mismas clases semana tras semana, tus profesores y compañeros se convertirán rápidamente en tu comunidad de yoga. Esta es una de las cosas más bonitas de convertirte en un habitual del estudio de yoga. Si alguna vez tienes alguna duda o necesitas un poco de ánimo, esta es tu gente. Muchos yoguis que practican en casa encuentran sistemas de apoyo similares a través de comunidades de yoga online.
Sigue adelante
Probablemente ya te has dado cuenta de que hay un tema recurrente aquí: simplemente sigue adelante. La práctica constante a lo largo del tiempo es la clave para descubrir todos los beneficios del yoga. Si necesitas un empujoncito más para dar el primer paso, echa un vistazo a nuestra Guía completa para iniciarte en el yoga, donde encontrarás mucha más información y consejos.