Nuestro planeta tiene un problema con el plástico. La resistencia, la durabilidad y la rentabilidad de los plásticos los convierten en materiales esenciales que pueden resolver problemas prácticos y mejorar nuestras vidas. Sin embargo, las mismas cualidades que hacen que los plásticos sean tan valiosos también los convierten en un peligro para el medio ambiente, porque nunca ha habido una estrategia global para hacer frente a todos los residuos y la contaminación que generan.
Es un problema tan enorme que quizá pienses que, personalmente, no hay mucho que puedas hacer al respecto. Rechazar una pajita de plástico, por ejemplo, parece algo bastante insignificante, pero hemos visto que, cuando lo hace suficiente gente, las empresas empiezan a introducir cambios y a buscar mejores formas de dar a sus clientes lo que quieren. Las pequeñas acciones pueden convertirse en grandes movimientos que marcan la diferencia. Tanto las personas como las empresas y los gobiernos tienen un papel que desempeñar en la solución al problema del plástico.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
«Plástico» es un término genérico que engloba una gran variedad de materiales artificiales. Los primeros plásticos se inventaron a principios del siglo XX. Al principio se usaban en la industria y, más tarde, en el ámbito militar durante la Segunda Guerra Mundial. El uso doméstico del plástico despegó de verdad durante el auge de la posguerra.
El tipo de plástico más común hoy en día se fabrica calentando productos derivados del petróleo a altas temperaturas para crear cadenas de moléculas fuertemente unidas llamadas polímeros. La adaptabilidad casi ilimitada (en cuanto a forma, size, weight y la durabilidad) de estos polímeros sintéticos es lo que hace que los plásticos se usen tanto (desde dispositivos médicos hasta aviones) y sean tan útiles para nuestras vidas. Sin embargo, su uso excesivo y constante por pura comodidad está provocando la crisis de contaminación a la que nos enfrentamos ahora.
Muchos plásticos no se biodegradan de forma natural, lo que significa que una gran parte de todo el plástico que se ha producido en la Tierra sigue entre nosotros (el 79 %, según datos de 2015 de la BBC). El reciclaje parece una buena solución, pero solo un porcentaje muy pequeño (el 9 %, según la OCDE) de todo el plástico producido se recicla realmente. El resto acaba en vertederos, en miles de millones de toneladas, o puede acabar en uno de los cinco enormes remolinos de basura de los océanos del mundo.
Muchos de los plásticos que acaban en el océano tardan muchísimo tiempo en descomponerse, pero a menudo se fragmentan en trozos cada vez más pequeños a medida que se descomponen. Estos trocitos son ingeridos por la fauna marina y pueden matar a los animales o entrar en la cadena alimentaria. Ese tenedor de plástico que usas durante 5 minutos y luego tiras probablemente va a seguir formando parte del planeta durante más tiempo que tu propia vida, porque en realidad no hay ningún «sitio» al que se vaya el plástico.

El «uso único» que dura para siempre
Uno de los mayores problemas de la contaminación por plástico, y uno de los principales focos de atención del actual aumento de la concienciación, es lo que se conoce como plástico «de un solo uso». Esto incluye cualquier producto destinado a usarse solo una vez y luego desecharse.
Las pajitas, el ejemplo que siempre se pone, parecen algo sin importancia, pero se acumulan y se convierten en un montón de basura en muy poco tiempo. Pero el mayor mercado de los plásticos de un solo uso es el de los envases: botellas de refrescos y agua, bolsas de la compra, envases de comida para llevar y casi todo lo que se envía a cualquier sitio.
La solución debe venir de una combinación de medidas. Los gobiernos deben empezar a prohibir los plásticos de un solo uso, la industria debe encontrar alternativas viables, rentables y biodegradables, y cada uno de nosotros debe adoptar un estilo de vida con menos plástico.

¡Dime algo bueno!
¡Ya se han hecho algunos avances!
Taiwán ha anunciado planes para introducir prohibiciones totales de las bolsas, los cubiertos, los envases y las pajitas de plástico de un solo uso de aquí a 2030.
Francia ha prohibido los envases de plástico para frutas y verduras, lo que supone eliminar más de mil millones de envases al año.
Las bolsas de plástico de un solo uso están prohibidas en bastantes países africanos, como Ruanda, Mauritania, Eritrea, Marruecos y Kenia.
Las bolsas de plástico también están prohibidas en Bangladés y Sri Lanka.
Malasia solo permite el uso de bolsas de plástico biodegradables y compostables.
Las microperlas de plástico en los cosméticos ya están prohibidas en EE. UU., Canadá y el Reino Unido.
Inglaterra ha prohibido los cubiertos de plástico, las pajitas, los agitadores, los bastoncillos de algodón y vasos de poliestireno.
Varios estados de EE. UU., como California, Nueva York, Oregón y Hawái, han prohibido las bolsas de plástico de un solo uso.

¿Qué puedo hacer?
¡Me alegro de que lo preguntes!
• Reduce tu consumo personal de plástico rechazando la mentalidad del «usar y tirar». Usa tu propia botella de agua, taza de café, pajitas y bolsas de la compra. Echa un vistazo a estos consejos de nuestro socio Friends of the Earth para obtener más ideas.
• Reutiliza los envases siempre que puedas. Por ejemplo, puedes usar tarros de cristal para guardar la comida en la nevera en lugar de comprar recipientes de plástico desechables.
• Recicla de forma eficaz. Si en tu comunidad hay un servicio de reciclaje doméstico, revisa sus directrices para asegurarte de que solo sacas los artículos que tu proveedor puede reciclar realmente. Incluir artículos no reciclables hace que el proceso sea menos eficiente y tenga menos probabilidades de éxito. Opta por comprar artículos envasados en materiales que sepas que son reciclables. Si utilizas algún plástico (vasos, botellas, platos) cuando sales, llévatelo a casa para que pueda reciclarse.
• Apoya los esfuerzos de los grupos ecologistas que presionan a los gobiernos para que tomen medidas, como prohibir los plásticos innecesarios, y animan a la industria a inventar plásticos mejores o alternativas comparables.
• Cuando vayas de compras, opta por apoyar a los negocios que se comprometen a generar la menor cantidad de residuos posible.
En Liforme, nuestras esterillas de yoga están hechas de caucho natural y renovable y de poliuretano biodegradable, en lugar de PVC. Todos nuestros materiales de embalaje y envío están libres de plástico. Cuando se trata de algo tan importante como la salud de nuestro planeta, todos podemos encontrar formas de hacerlo mejor.
La contaminación provocada por los envases de plástico de un solo uso es un problema medioambiental enorme que hay que abordar reduciendo el uso de plástico innecesario e invirtiendo en alternativas ecológicas. Descubre más sobre cómo hemos llegado a esta situación y qué puedes hacer para ayudarnos a salir de ella.