El cambio climático es un problema tan grande que a veces cuesta imaginar formas de contribuir a la solución que vayan más allá de nuestros propios hogares. Una vez que has reducido el uso de plástico, has separado los residuos para reciclar y has optado por el transporte público, ¿qué más puedes hacer?
¿Y si hubiera algo muy sencillo que mucha gente pudiera hacer desde casa, incluso desde su propio móvil? ¿Y si, con un simple clic, pudieras aportar… árboles?
La deforestación es un factor clave en la crisis climática de nuestro planeta, ya que la absorción de dióxido de carbono por parte de los árboles es una parte fundamental del ciclo del carbono. Además de una mayor regulación y control, hay otra forma de ayudar a contrarrestar la deforestación: la reforestación. Plantar más árboles en zonas donde puedan crecer bien empieza a solucionar el exceso de carbono atmosférico que influye en el cambio climático.
¿Qué es la reforestación?
A medida que disminuye el número de árboles debido a la deforestación, aumenta la cantidad de CO₂ atrapada en la atmósfera. Junto con el aumento de los niveles de CO₂ debido a la dependencia excesiva de los combustibles fósiles, la pérdida de árboles juega un papel enorme en la crisis climática. La deforestación también provoca la extinción de especies al destruir sus hábitats.
La reforestación consiste en plantar muchos árboles de forma planificada y eficaz. Los árboles absorben dióxido de carbono y liberan oxígeno.
Hay dos tipos principales de reforestación: la urbana y la rural.
La reforestación urbana reintroduce árboles en las ciudades para crear sombra, hábitats para la fauna, cuencas de captación de agua de lluvia y Verde espacios, mejorando así la calidad de vida de las personas y los animales que viven allí.
La reforestación rural crea sumideros de carbono en zonas que antes habían sido taladas o que cuentan con el espacio y el clima óptimos para un crecimiento rápido. La reforestación rural debe realizarse de forma responsable, prestando atención a las especies adecuadas, a las fuentes de agua locales y al impacto en las comunidades cercanas. Cuando se hace correctamente, este tipo de reforestación es la que tiene mayor potencial para influir directamente en los niveles globales de CO₂.

Los beneficios de la reforestación
1. Los árboles procesan de forma natural el dióxido de carbono
La costumbre de los humanos de quemar combustibles fósiles para obtener energía ha generado un exceso del gas de efecto invernadero CO₂. Durante la fotosíntesis, las plantas absorben CO₂, un proceso conocido como secuestro de carbono.
2. Los árboles proporcionan hábitats para la fauna silvestre
Todo tipo de fauna, desde los insectos hasta los grandes mamíferos, depende de los árboles, que les sirven de alimento y refugio. La pérdida de hábitat es un factor clave en la amenaza de extinción.
3. Los árboles evitan la erosión y las inundaciones
Las raíces de los árboles sujetan el suelo y absorben la escorrentía, mientras que las copas de las hojas permiten una mejor distribución y una mayor evaporación de la lluvia. La deforestación hace que tanto las zonas urbanas como las rurales sean más vulnerables a las inundaciones, sobre todo ahora que los fenómenos climáticos extremos son cada vez más habituales.
4. Plantar árboles crea empleo
Los proyectos de reforestación responsables pueden suponer un gran impulso para las economías locales, ya que se necesita gente para plantar y cuidar estos bosques incipientes.
Los retos y limitaciones de la reforestación
1. La ubicación y las especies importan
Plantar los árboles adecuados en los lugares adecuados es fundamental para una reforestación eficaz. Introducir especies no autóctonas o ignorar las condiciones que necesitan los árboles para crecer puede ser perjudicial, así que es importante informarte bien antes de invertir en un proyecto de reforestación.
2. «Greenwashing»
Cuando las empresas anuncian su apoyo financiero a la reforestación mientras siguen llevando a cabo otras prácticas perjudiciales para el medio ambiente, eso es «greenwashing». Plantar árboles no exime a las empresas de sus responsabilidades medioambientales en otros ámbitos.
3. La reforestación por sí sola no basta
Aunque plantar más árboles puede ayudar, por sí solo no basta para resolver nuestra crisis climática. También es necesario evitar la deforestación desde el principio y reducir drásticamente nuestra dependencia de los combustibles fósiles.

Cómo participar en iniciativas de reforestación
Liforme ha decidido plantar árboles (¡más de 435 000 y la cifra no deja de crecer!) con Tree-Nation, socio oficial del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Tree-Nation participa en más de 70 proyectos de reforestación en los cinco continentes, que dan trabajo a gente de la zona y revitalizan zonas deforestadas de todo el mundo.
A través de Tree-Nation, Liforme está patrocinando actualmente la plantación de Croton Megalocarpus, una especie autóctona especialmente eficaz a la hora de absorber CO₂ durante su crecimiento, en el marco del proyecto «Plant to Stop Poverty» en Tanzania. Este proyecto combina la reforestación con la agrosilvicultura, lo que beneficia a la comunidad tanto económica como nutricionalmente.
«Plant to Stop Poverty» da trabajo a 157 personas, de las cuales el 96 % son de la zona y el 60 % son mujeres. En el proyecto también participan alumnos de 10 colegios de los alrededores. Tree-Nation hace un seguimiento del crecimiento y las tasas de supervivencia de los árboles plantados para asegurarse de que el proyecto sea viable.
Vamos a plantar algunos árboles
Conscientes de los posibles escollos de la reforestación, el alcance y la transparencia de Tree-Nation lo convierten en un socio responsable en materia de reforestación que está marcando la diferencia. Plantar árboles es una forma proactiva de que cada uno de nosotros luche contra el cambio climático. Así que, plantemos algunos árboles juntos.
