El estrés forma parte de la vida moderna de tal manera que intentar combatirlo es lo que impulsa la colosal industria de la salud y el bienestar. El té, el ejercicio, escribir un diario, la meditación, los retiros y todo lo demás que entra dentro del concepto de «cuidarse» pueden contribuir a reducir tus niveles de estrés.
Pero hay algo más que puedes hacer para combatir el estrés, algo tan sencillo que quizá ni siquiera se te haya ocurrido. Estamos hablando de… (redoble de tambores, por favor) ¡salir al aire libre!
Quizá sea simplificar demasiado las cosas, pero sumergirte en la naturaleza realmente reduce el estrés de forma cuantificable. Hay estudios que demuestran que la práctica japonesa del shinrin-yoku, o «Bosque baño», reduce las hormonas del estrés. E imagínate si le añades yoga a la ecuación…
¡Pues nosotros lo hemos hecho! Llevar tu práctica al aire libre tiene el potencial de combinar los poderes antiestrés del yoga y el «baño de Bosque» para lograr un auténtico reinicio mental. Entremos en materia, por así decirlo, y averigüemos más.
¿Qué es el «baño de Bosque»?
El shinrin-yoku, que significa «sumergirse en la atmósfera de la Bosque», surgió en la década de los 80 en Japón como antídoto contra un mundo cada vez más tecnológico y como forma de fomentar la conexión con la naturaleza y el deseo de preservarla. La práctica se popularizó rápidamente en Japón y luego en todo el mundo.
Pasar tiempo inmerso en un entorno totalmente natural te ayuda a desconectar de las presiones de la vida urbana, el trabajo y el contacto constante con la tecnología. Los investigadores plantean la teoría de que estar en la naturaleza resulta reconfortante para los humanos porque hemos vivido en este tipo de entornos durante la mayor parte de nuestra historia.
Un estudio de 2010 comparó los marcadores de estrés de grupos de participantes cuando pasaban entre 15 y 30 minutos en un Bosque frente a cuando pasaban el mismo tiempo en un entorno urbano.
El grupo que estuvo en el Bosque presentó niveles notablemente más bajos de cortisol (la hormona del estrés), pulso más bajo, presión arterial más baja, mayor actividad del sistema parasimpático (descanso y digestión) y menor actividad del sistema simpático (lucha o huida).
A su vez, unos niveles de estrés más bajos se traducen en un sistema inmunitario más fuerte, un sistema cardiovascular más sano y una mejor salud mental y física en general.

Beneficios del yoga al aire libre
El yoga al aire libre tiene muchos de los mismos beneficios que los baños Bosque, sobre todo si puedes practicarlo de verdad en plena naturaleza. Incluso si vas al jardín de tu casa o a un parque cercano, podrás disfrutar de los beneficios de desconectar y estar al aire libre.
El aire fresco, los sonidos de los pájaros y los insectos, la sensación de la tierra bajo tus pies: todas estas sensaciones te ayudan a conectarte con la tierra y te traen al momento presente. Y, tal y como sugerían los pioneros del Bosque, forjar una fuerte conexión con la naturaleza nos convierte a todos en ecologistas con un firme compromiso con su conservación.
Alejarte del ordenador, mover el cuerpo y tomar un poco de vitamina D son formas naturales de despejar la mente, cambiar de perspectiva y reducir la ansiedad. Hacer unas «Saludos al sol» sobre la hierba cumple todos estos requisitos.
Cómo combinar el Bosque y el yoga al aire libre
El shinrin-yoku te indica el entorno, pero no especifica qué debes hacer allí. Aunque es genial sentarte o pasear por la naturaleza, practicar yoga —incluidas las asanas, el pranayama y la meditación— puede profundizar tu conexión con la naturaleza a la vez que te ayuda a aliviar aún más el estrés.
Veamos un escenario ideal y cómo adaptarlo si no tienes acceso a un espacio totalmente natural.
Tiempo: Planifica un mínimo de 30 minutos, sin contar el tiempo de desplazamiento.
Lugar: Si vives cerca de un Bosque, ya lo tienes todo listo, pero muchos de nosotros tendremos que ser más flexibles a la hora de encontrar nuestro entorno. En zonas urbanas, busca un parque grande, una reserva natural o una vía verde. Lo ideal es que no oigas el tráfico ni veas grandes grupos de gente. Si no hay zonas boscosas cerca, amplía tu búsqueda a otros entornos naturales. Una playa, un campo o una ladera pueden servir igual de bien.
Qué llevar: Llévate tu esterilla de yoga y una botella de agua. Vístete por capas para estar cómodo. Si te llevas una prenda extra, también puedes usarla para acolchar y elevar tu asiento.
Prácticas de yoga: Empieza tu sesión de yoga nada más llegar al lugar, caminando y respirando con atención plena. Empieza a tomar conciencia de tu respiración sin cambiar nada. Centra tu atención en los sonidos que te rodean, que puedes usar para desconectar tu mente de las preocupaciones del día a día. Empieza a practicar dejar ir tus pensamientos a medida que surgen, en lugar de quedarte atrapado en ellos.
Posturas de yoga para mejorar tu experiencia de baño en Bosque
Cualquier postura que te apetezca hacer es adecuada para el yoga al aire libre. Si no sabes por dónde empezar, aquí tienes algunas sugerencias.

Postura del niño (Balasana)
- Desde la posición de cuatro patas, abre las rodillas hasta los bordes de la esterilla y junta los dedos gordos de los pies.
- Deja caer las nalgas hacia atrás para apoyarlas en los talones, manteniendo los brazos rectos y estirándote hacia delante.
- Acerca la frente a la esterilla. Disfruta del aroma de la tierra que te rodea. Cierra los ojos para apreciar mejor los sonidos de la naturaleza que te rodean.

La cobra (Bhujangasana)
- Túmbate boca abajo con las piernas estiradas y las palmas de las manos apoyadas en la esterilla, debajo de los hombros. Dobla los codos hacia atrás y acércalos a los costados.
- Aprovecha este momento de contacto total del cuerpo con la tierra para fijarte en cómo se siente estar sobre una superficie natural en lugar de un suelo liso y uniforme. Puede que haya baches, y no pasa nada. Observa sin juzgar.
- Al inhalar, fija la pelvis al suelo y levanta el pecho alejándolo del suelo sin ejercer presión sobre las manos.
- Al exhalar, baja el pecho de nuevo al suelo. Repite este movimiento unas cuantas veces más.

Diosa (Utkata Konasana)
- Ponte de pie mirando hacia el lado largo de tu esterilla, con los pies bien separados.
- Gira los dedos de los pies 45 grados hacia fuera y flexiona las rodillas para que los muslos queden casi paralelos al suelo.
- Coloca los brazos en cualquier posición que te resulte natural y muévete de un lado a otro de forma intuitiva, haciendo lo que te haga sentir bien mientras te fijas en lo que te rodea.

Postura del árbol (Vrksasana)
- Empieza en la postura Mountain.
- Manteniendo las caderas orientadas hacia la parte delantera de la esterilla, desplaza tu weight hacia la pierna derecha y levanta el pie izquierdo del suelo.
- Si hace falta, ayúdate con las manos para colocar la planta del pie izquierdo en la parte interior del muslo derecho.
- Apóyate bien en la planta del pie derecho y levanta los brazos como si fueran ramas.
- Repite la postura apoyándote en el pie izquierdo.

Postura fácil (Sukhasana)
- Siéntate en una posición cómoda con las piernas cruzadas.
- Coloca las manos sobre los muslos, con las palmas hacia abajo para conectarte con la tierra o hacia arriba para abrirte a lo que te rodea.
- Elige entre cerrar los ojos para centrar tu atención en tu interior o mantenerlos abiertos para disfrutar del mundo natural que te rodea.
- Cuando surjan pensamientos, déjalos ir y deja que se alejen flotando como las nubes.
Reduce el estrés de forma natural
Así que ya tienes la respuesta. Para liberarte del estrés de forma natural, sal al aire libre. Sumérgete en la naturaleza. Añádele un poco de movimiento y meditación, y te sentirás más tranquilo y con nuevas perspectivas sobre lo que realmente importa en nuestro pequeño Azul y Verde planeta.
Échale un vistazo a: Liforme Verde Bosque Profundo la esterilla de yoga para disfrutar de un poco de Bosque estés donde estés.
